sábado, 21 de febrero de 2009

el Castellano...

No seríamos ecuánimes si no habláramos también de nuestros recuerdos en estos primeros años escolares concernientes al castellano; los profesores, los libros, las normas no eran del todo iguales a las de todos los ramos en francés. La desventaja en nuestra atención era obvia ya que no eran sino pocas las horas semanales que le dedicábamos a nuestra lengua comparativamente, ¡incluso Historia de Chile era impartida en francés!. sin embargo los textos elegidos que repetíamos en ocasiones incansablemente, como aquel de "doña Quejumbre-no-hace-nada", o los cuentos chilenos, con temas como el campo nos eran más próximos, o bien los de niños como nosotros viviendo diferentes experiencias, "Corazón" de E. de Amicis fue sin duda un libro que leímos con especial dedicación como tantos otros chicos, (así recordaba carlos a uno de los personajes en relación a nuestro colegio inicial). Aprendimos también varios poemas cada año entre los cuales hubo algunos especiales, como el de "La carreta" estudiado siendo bastante chicos, en 3ª podía ser, o "Al pie de la bandera" de Víctor Domingo Silva, en que el: "Ciudadanos, ¿qué nos une en este instante?/...se nos antojaba algo propio, como si el poema en sí nos hablara a nosotros, al fin y al cabo era ésa nuestra bandera, o "En el fondo del lago" de Diego Dublé Urrutia algo más tarde, (la recordábams con miguel a fines de octubre donde adriana). No era fácil Castellano ya que el programa siempre parecía comprimirse por falta de tiempo y no teníamos la holgura de los cursos dedicados al francés, o sea había menos cantos, menos cuentos, menos anécdotas, pero eso no impedía que estudiáramos mucho también, gramática, vocabulario, ortografía, en fin también nos exigían mucho. Pero no creo que haya quejas, aprendimos, sin duda, la prueba es que cuando entramos a 1º Humanidades después de pasar por ¡siete años! en que la gran mayoría del tiempo se nos enseñaba en francés no tuvimos mayores problemas, de adaptación sí, qué duda cabe, pero eso fue el cambio de ciclo, pero pasamos, en un verano, a continuar por primera vez nuestros estudios en castellano, con sólo nueve horas semanales de francés.
nota: no hay que olvidar que Música, Dibujo, Gimnasia y Labores /Trabajos manuales fueron impartidos en general en castellano, si mal no recuerdo, a pesar de que todos esos ramos se organizaron así en Humanidades.

10 comentarios:

  1. Hola, tan sólo una pincelada, sería lindo recordar más...

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  2. Mi relación con el castellano era problemática. Quizás sería porque cortaba la continuidad que traíamos desde el kinder, en cuanto a que todos los ramos nos eran entregados por un mismo profesor. Además, estaba acostumbrado a que el idioma en el que se estudiaba era el francés, en la idea de que el castellano era sólo un complemento. Mi rendimiento escolar era claramente inferior en castellano que en francés.
    Otro aspecto interesante de nuestra educación en francés me parece que ello nos daba un carácter único dentro de la constelación de los estudiantes de nuestra edad, y no sólo por la particularidad del idioma. Por ejemplo, nuestros textos eran distintos a los que utilizaban en otros establecimientos. Nuestros cuadernos de matemáticas, y si no me equivoco también los de ortografía, eran diferentes a los que se usaban en los demás colegios. El uso de delantal blanco también era muy propio nuestro. Por último, entre las varias otras cosas que nos distinguían, estaba el tema del nivel del curso. Nosotros teníamos hasta 5a preparatoria, cuando el sistema oficial tenía hasta 6a, lo que hacía que permanentemente cuando a uno le preguntaban en qué curso estaba, tenía que aclarar que estaba en un curso aparentemente retrasado a los de la edad, pero que esto se corregiría al llegar a primero de humanidades.

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  3. CARLOS¿COMO SE LLAMABA EL PROFESOR DE MUSICA?PARECE QUE ESTOY VIENDO A LA SEÑORA VELOSO CHASQUEANDO LOS DEDOS PARA LLEVAE EL RITMO.EN DIBUJO ESTABA LA SEÑORA CABALA .EN LABORES NO ME IMAGINO A MME. CORSI HACIENDOLO EN FRANCES SI APENAS HABLABA CASTELLANO.ME RIO SOLA DE PENSARLO.NUNCA LE VOY A PERDONAR A LA SEÑORA PAVESI CUANDO ME CASTIGO(NO SOLO A MI) HACIENDOME ESCRIBIR 100 VECES UNA ORACION REFERENTE A LA BATALLA DE LEPANTO.SUPER PEDAGOGICO.¿SE ACUERDAN DE ESE EVENTO?

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  4. El profesor de música era un buen caballero que usaba anteojos. que se llamaba Gonzalo Gamboa, y algunos se empecinaban en llamarlo Gambetta.

    La Sra. Pavesi una vez nos castigó a todos, que tuvimos que escribir 100 veces: "En la batalla de Maratón se distinguió el ateniense Milcíades". (Y no existía el Copiar y Pegar).

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  5. Susy, la oración que escribimos cien veces fue:”El griego que se distinguió en la batalla de Maratón fue el ateniense Milcíades”. Parece que lo había dicho en esa clase y ninguno retuvo el nombre del prócer aunque sabíamos que su costumbre era hacer una interrogación final al término de cada jornada. Me acuerdo que en la clase siguiente, nuestra vieja profesora derramó lágrimas porque algunos apoderados habían reclamado que sus hijos se habían tenido que acostar después de las nueve de la noche, haciendo esa tarea y que eso era antipedagógico y obsoleto. Entonces la señora Pavesi dijo “Pero esto no se les va a olvidar jamás”. Han transcurrido cuarenta y siete años y, como pueden ver, todavía me acuerdo.

    Esas clases de historia eran de lo más entretenidas: Monsieur Omer Véjar solía dramatizar las batallas mientras se desplazaba agazapado por entre las filas de bancos. Como lo hacía desde el fondo de la sala hacia delante no lo veíamos venir pero él sí podía sorprender a los que estaban distraídos ¡Niñita mentecata! Le dijo cierta vez a una compañera y le puso una anotación por estar conversando.

    Después tuvimos a Bernardo Henríquez, un gordito con carita de cordero, que no podía ocultar sus inclinaciones políticas cargadas “à gauche” pero que nos enseñó algo muy cierto: Todas las guerras tienen un motivo económico. Con eso nos derribó de un pape todo lo romántico que le habíamos encontrado a la guerra de Troya: la producida Helena era sólo un pretexto.

    Me parece que nuestro Surveillant Général (¿sabían ustedes que ése era el cargo de don Sirinio?) había sido también profesor de historia en sus tiempos mozos, de hecho fue profesor de mi padre y, ya en aquella época, chocheaba un poco. Ejemplo:”Y los chilenos, una vez que escalaron el morro, soltaron los fusiles y cargaron a la bayoneta” Otra: “Y los chilenos atacaron a los peruanos por tierra, mar y aire”. Cuando un alumno le preguntó lleno de legítima duda: ”¿Perdón señor, aire, en esa época?”. Y él rectificó rápidamente:”Tiene razón. Mar y tierra no más; en esa época no existía el aire”.

    No sé si se me escapa algún otro profe de historia que hayamos tenido.

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  6. Y tienes razón Carlitos. No existía el copy paste

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  7. Pauline: Un petit cadeau.

    Soñé que era muy niño, que estaba en la cocina
    escuchando los cuentos de la vieja Paulina.
    Nada había cambiado, el candil en el muro,
    El brasero en el suelo y en un rincón oscuro
    El gato, dormitando.
    La noche estaba fría y el tiempo tan revuelto,
    que la casa crujía...
    Se escuchaba a lo lejos ese rumor de pena
    que sollozaban las olas al morir en la arena
    Y a intervalos más largos esos vagos aullidos
    con que piden auxilio, los vapores perdidos.
    Nosotros, los chiquillos, oíamos el cuento
    Sentados junto al fuego, y como entrara el viento
    Por unos vidrios rotos, la frente medio cana,
    la vieja se cubría con su charlón de lana.
    Era un cuento muy bello:
    Tres príncipes hermanos
    que se fueron por mares y países lejanos
    tras la bella princesa que la mano de una hada
    en un lago sin fondo mantenía encantada.
    El mayor, que fue al norte, no regresó en su Vida
    El otro, que era un loco, pereció en la partida;
    y el menor, que era un ángel por lo adorable y bello
    llegó al fondo del lago sin perder un cabello...
    Allá abajo, en el fondo, vio paisajes divinos,
    Castillos encantados de muros cristalinos
    y en un palacio inmenso, de infinita belleza,
    encerrada y llorando, vio a la pobre princesa.
    Se encontraron sus ojos, se adoraron al punto
    y lo demás fue cosa de poquísimo asunto,
    pues al verlos tan bellos como el sol y la Aurora,
    el hada, que era buena, los casó sin demora.
    Así acabó la historia de aquella noche...
    El gato se despertó gruñendo,
    desperezóse un rato y se durmió de nuevo.
    Zumbó la ventolina en el cañón, ya frío, de la vieja cocina...
    Se levantó un chicuelo y sin hacer ruido
    enhollinó la cara de otro chico dormido...
    Yo, me quedé soñando con el príncipe amado por la bella princesa,
    con el lago encantado
    y también con los tristes y apartados desiertos
    donde duermen los huesos de los príncipes muertos.

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  8. Síí, gracias miguel , la recitamos ese día de octubre donde adriana, ¿te acuerdas?, estoy esperando a que crezcan otro poco mis nietecillos para que la escuchen, pero lo de la "vieja ídem que contaba cuentos" les va a parecer muy sospechoso...
    Al profesor Gamboa le hicimos el único "motín" que nos "animamos" a realizar en nuestra vida escolar en la Alianza. Un día
    nos parapetamos en el fondo de la sala, bancos y sillas fueron a dar contra el muro, movimos su escritorio también, y nos instalamos a esperarlo, queríamos que se enojara, que se enfureciera, nos había sacado de paciencia su manera de ser. ¿Que si lo logramos? Claro que sí, nos castigaron a todos pues fue directamente a reclamar ante tal agravio donde don Sirinio. A él lo molestábamos por ejemplo, con el asunto de su frase típica:-el profesor, decía, es "jurídico", levantando infaltablemente su pulgar derecho, no faltaba entonces quién, desde cualquier lugar le preguntaba- Señor,¿Cómo es el profesor?, caía de pleno y contestaba con extrañeza:- "jurídico". A él le gustaba mucho le que tuviera que ver con el morro de arica, ¿por qué sería?
    Me suena el episodio de la batalla de Lepanto, pero no fue al única vez, me acuerdo que había niños,(no sé si era un deber tener uno aparte), que llenaban cuadernos de 40 hojas con largas oraciones como ésa, pero no sólo sucedía en Historia, ¿se acuerdan en Geometría, los teoremas?, ¡qué susto! o era aprenderlos por "la buena" o era por medio de la agotadora repetición...¿y en francés? acaso era un método privativo de los ramos en castellano?, nooo, también, éramos bilingües hasta para eso...
    ¿Y en relación a la conducta?, Frases como: "No debo copiar en las pruebas, debo ser respetuoso con..., no debo hacer ruido en clases, no debo molestar a mis compañeros", a veces durante un recreo o en los ratos en que los profesores iban al consejo de profesores por ejemplo, un niño(a) debía escribir incansablemente alguna de esas normas de conducta hasta terminar abajo con el último espacio del pizarrón, la letra no debía ser grande, debía ser clara...

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  9. ¡hola!, hubo más profesores que "nos hicieron historia", claro, en preparatorias, y no dejaba de ser curioso ver desfilar ante nuestros impactados ojos, los de educandos y educadores galos, les "mapuches", con sus caciques al mando como Galvarinó, Caupolican, Lautaró y sus gestas heroicas, todo "pronunciado" en francés. No dejaba de ser un problema aprender así la historia para aquellos niños aprender l´Histoire du Chili, en français... Algunos de nosotros debíamos después pasar por el re-aprendizaje en castellano porque esto ¡era demasiado raro! decían con razón algunos papás.

    Ahora, a propósito de dramatizar escenas o textos nadie ha quedado en mi memoria con la nitidez de aquella profesora de castellano, de verdad creo que era de esas personas en quienes uno sentía un gran amor por su labor. Sin duda cuando, larga y delgada como era se subía a su escritorio de un ágil brinco y recitaba:
    "De los sus ojos tan fuertemientre llorando,
    tornaba la cabeça y estávalos catando.
    Vió puertas abiertas e uços sin cañados,
    alcándaras vázias sin pielles e sin mantos
    e sin falcones e sin adtores mudados."
    Se transformaba, su empatía con el Cid desterrado era emocionante...

    Ahora, dentro de lo "inolvidable" para las "niñitas" de entonces: escuchamos a la profesora decir-"A ver, vamos a ver qué género compraron para el mantel, les dije lino, entiende: "liino"(léase lo más nasal posible), pero ¿qué es estooo?, nooo, ¡granitéé!, ¡pero si no siiirve pa´un mantel!. Todo lo que duró la historia del bordado del famoso mantel tuvo ella en la mira a quienes no tenían el lino exacto (¿?) o el diseño o los puntos que consideraba los adecuados. Las descalificaciones y notas más bajas delataban sus preferencias así como el hecho "público" de que esperaba cada semana poder apreciar la obra de una señora que trabajaba en la casa de una de nosotras y se dedicaba, decía nuestra amiga, a bordar y bordar. ¿Que si la docente lo sabía?, obvio que sí, pero a nosotras nos divertían sus alabanzas a tal trabajo profesional,¡era algo insólito!

    -"Niñitas, pasito de polca,y 1, 2, 3, y 1, 2.. , saquito de papa", decía la sra. Maruja marcando el paso como dice la susy, con tacos altos y chasqueando los dedos, "marcando" sin cejar a las alumnas que no lograban seguir el ritmo de las clases que eran bastante exigentes. En atletismo, que la profesora hacía en terreno con los mismos tacos, pisando el barro o los charcos era donde nos entreteníamos más, nos gustaba a muchas de nosotras, era distinto y sería con los años un foco importante de orgullo.

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