lunes, 30 de marzo de 2009

reencuentro penquista marzo 09

Como pueden apreciar las mujeres estamos como el vino cada día mejor.(Marcela)

domingo, 22 de marzo de 2009

la posta "invicta"

esta es la 2º, la intermedia, en un campeonato interescolar, con atletas de otros colegios.
esta es la 1º, la infantil, del ´61...

la selección de atletismo femenino del ´61


Algunas de "las chicas", del 1º humanidades sentadas, atrás, "las grandes"

El atletismo y la posta...

Éramos "las chicas" de la selección femenina de atletismo del colegio cuando empezamos a entrenar ese año 1961. Después del primer torneo interescolar todas las "grandes" nos empezaron a mirar con mucho respeto, pasamos a ser "las pre-infantiles" aludiendo a la categoría que nos correspondería hasta el año siguiente.
Un día del año pasado, conversábamos con adriana y mirando las fotos del atletismo le dije: -¡qué buena era nuestra posta,¿te acuerdas?- Me miró casi molesta y me contestó:-¡no, no éramos buenas, fuimos INVICTAS!- me desconcerté, reconozco que el tiempo se había llevado ese "detalle". Recuerdo bien varios triunfos, pero ella, ese día, hizo la descripción de la posta, de "la 8 por 50" (mts), de "la 5 por 80", cuando pasamos a la categoría siguiente, con un entusiasmo y una fuerza insólita, entonces nos contó a quienes estábamos ahí, qué iba pasando con cada una de las niñas, sobre todo cuando el equipo fue de 5, porque la competencia se dió muchas veces.
Corrían juntas desde los 11 años, fueron creciendo en la cancha, entrenando sin parar, sin excusas, con los nervios, cada vez como la primera; un silencio absoluto, y una voz resuena: "a sus marcas, listas, ¡ya!: Cecilia E. parte como una bala, entrega el bastón a Angélica V., luego, están Lilian M., Ethel K., Angélica A., Marcela C., nadie pierde un segundo, todas dando el máximo, con cada corredora la emoción crece, se acerca el final, el momento en que Paulina R., teniendo el equipo a veces sólo una leve ventaja, entrega el bastón a la última, Adriana B., quién sale como un celaje mientras el estadio entero la alienta, corre rauda y estalla una tremenda ovación en el instante en que, con el último aliento, Adriana B. corta la cinta con el pecho, una vez más...
Amiga Adriana, es un honor, poder narrar esto por ti, pero lamento no poder ser fiel a la tremenda emoción y fuerza con que lo narraste aquel día...

un regalito para miguel


Amigo miguel, un regalito de todos nosotros para ti, parceque tu es un bon camarade, un activo "bloguero", porque has abierto como todos tu baúl de los recuerdos y vivencias que compartes generosamente, "etc, etc"

miércoles, 11 de marzo de 2009

la lista de curso del ´62

Como verán se trata de la lista hecha por una niña del curso...

martes, 10 de marzo de 2009

¡y llegó 1961!

Nuestro curso, ya afiatado el año anterior, se vería conmovido por nuevas situaciones, decisivas en nuestro crecimiento y en nuestro futuro, hasta el muy largo plazo (hoy). Debimos enfrentar las Humanidades, con el arribo a nuestras aulas de muchos profesores diferentes, cada uno de la mano de su propio ramo y la llegada a nuestras vidas de muchos niños nuevos, entre el ´61 y el ´62, al punto de llegar a ser en el 2º año de humanidades 41 niños en la lista de curso. Dejamos por lo tanto de ser los alumnos de "monsieur" o "madame" y pasamos a ser los alumnos de un "curso", en un período en que la adolescencia tocaba a nuestra puerta con las diferencias etáreas para niños y niñas. Recibimos entre nosotros a nuevos compañeros, ¡dos pares de hermanos!, y varias niñas. Entre todos ellos, algunos alumnos, traían su historia completa desde otros colegios, viniendo incluso varios desde otras ciudades del país, otros habían cursado niveles en el extranjero, otros llegaron a reunirse con sus hermanos al colegio, otros se nos sumaban provenientes de cursos anteriores, en fin, nosotros, que estábamos acostumbrados más bien al movimiento dentro del colegio nos vimos de pronto, mientras sentíamos los cambios intensos de la edad, arrollados por la fuerza sorprendente de lo que pasaba a nuestro alrededor, por los nuevos profesores, las nuevas reglas, ¡el idioma!: por primera vez en ocho años teníamos clases la mayoría del tiempo en castellano, y en cuanto al curso mismo por los "recién llegados", conocerlos, compartir con ellos diferentes intereses y llegar a ser amigos con tantos niños nuevos, manteniendo además nuestra amistad de "antiguos" compañeros fue todo un desafío, un encuentro cuyos efectos aún estamos viviendo hoy.

lunes, 2 de marzo de 2009

lo más cercano a...

Profesor : Mr. Gaillard
Es lo más cercano a la cinquième, es I año de Humanidades dice atrás.

domingo, 1 de marzo de 2009

La cinquième préparatoire 1960

Hemos llegado a 1960, a la 5º preparatoria, sabíamos lo que nos esperaba, a Mr. Gaillard se le anticipaba su “buena fama”, de ser bastante paciente, cálido, los alumnos de los cursos superiores lo querían mucho, a nosotros nos vendría bien ese cambio, entramos ese inicio de clases más confiados, más tranquilos, esperábamos el desarrollo de nuestro último año de preparatorias “sin grandes sorpresas” (negativas)...Empezamos el año, en lo académico las cosas iban bien, aprendíamos sin grandes tropiezos, con más calma y entretenidos, pasó abril, medio mayo, y llegó el día en que la naturaleza tronó y nosotros, como tantos niños del sur de Chile, nos quedamos sin colegio...A continuación las réplicas que se sucedían con pausas que parecían no existir eran verdaderos nuevos terremotos y los adultos temían que la situación se pusiera más crítica aún, lo que efectivamente sucedió con el cataclismo ocurrido en Valdivia al día siguiente, inenarrable fue nuestra experiencia, la de todos los niños de entonces, hay que tener en cuenta que a nosotros nos sorprendió en la tierra misteriosa y tan desconcertante de los 11 y 12 años, con muchas familias separadas y nos dejó sin nuestros pares por algún tiempo, el regreso fue confuso. Un grupo que aún no estaba afiatado, un nuevo lugar para nuestras clases, recreos, "casi" un cambio de barrio, fue como empezar de nuevo, nos adaptamos pero no estábamos cómodos, todo parecía en el Concepción de esos días del segundo semestre de 1960 improvisado...nuestro aspecto era "distinto", "más grandes", pero asustados, en el colegio trataron de manejar la situación, nos hicieron, por ejemplo, varias "composiciones"sobre el tema, en francés, en castellano, para intentar que se hablara del hecho con orden, que pudiéramos todos contar nuestras vivencias; Mr. Gaillard tan sorprendido como nosotros trabajaba mucho conteniendo a este inquieto curso que se agitaba con los temblores, aún presentes, (pero la diferencia era el saber qué podía venir detrás). Le costó, a él que era quién pasaba la mayor parte del tiempo con: "mes enfants", nos llamaba, calmarnos y adentrarse en el mundo de cada uno, todos trayendo distintas experiencias que aún nos perturbaban, pero, niños al fin, nos re-entusiasmamos y seguimos adelante... Las materias se sucedían, al parecer con total normalidad y nuestros profesores lograron enseñarnos. Mr. Gaillard parecía tener una creatividad inagotable, nuevas canciones, poemas, música en su enorme tocadiscos, siempre lograba sorprendernos, como cuando instauró el día de teatro, con disfraces, que era además divertido, en que nos tocaba representar "des petits extraits", decía él, de obras como "Le malade imaginaire",- mais voyons les enfants, ce n´est pas si difficile que ça, - allez, tu ne peux pas retenir tes lignes?, mais si, fais attention, viens ici...- esas eran sus palabras habituales ante el olvido que no juzgaba obra de la falta de estudio, ¿se enojaba?, sí, pero más bien poco pensamos nosotros desde que lo conocimos pero lo veo impacientándose con norberto, sergio o michel. Cuando él nos leía en voz alta reinaba un silencio natural, nos gustaba muchísimo: imaginábamos sin dificultad a Delphine et Marinette, o alguien como le Père Goriot, o vivíamos la tensión con Maupassant , on avait "la chair de poule", a nuestro profesor algunas lecturas lo ponían mal, aquellas relacionadas con las guerras sobre todo, ¿cómo olvidar: "la dernière classe de français", su visible emoción, nuestra emoción?