Detrás de nelly, fernando, atilio y javi, se puede ver a alguien más que nos habló de adriana ese día: a su jardín...
lunes, 23 de febrero de 2009
"despidiendo a adriana"
Detrás de nelly, fernando, atilio y javi, se puede ver a alguien más que nos habló de adriana ese día: a su jardín...
"despidiendo a adriana"
sábado, 21 de febrero de 2009
el Castellano...
No seríamos ecuánimes si no habláramos también de nuestros recuerdos en estos primeros años escolares concernientes al castellano; los profesores, los libros, las normas no eran del todo iguales a las de todos los ramos en francés. La desventaja en nuestra atención era obvia ya que no eran sino pocas las horas semanales que le dedicábamos a nuestra lengua comparativamente, ¡incluso Historia de Chile era impartida en francés!. sin embargo los textos elegidos que repetíamos en ocasiones incansablemente, como aquel de "doña Quejumbre-no-hace-nada", o los cuentos chilenos, con temas como el campo nos eran más próximos, o bien los de niños como nosotros viviendo diferentes experiencias, "Corazón" de E. de Amicis fue sin duda un libro que leímos con especial dedicación como tantos otros chicos, (así recordaba carlos a uno de los personajes en relación a nuestro colegio inicial). Aprendimos también varios poemas cada año entre los cuales hubo algunos especiales, como el de "La carreta" estudiado siendo bastante chicos, en 3ª podía ser, o "Al pie de la bandera" de Víctor Domingo Silva, en que el: "Ciudadanos, ¿qué nos une en este instante?/...se nos antojaba algo propio, como si el poema en sí nos hablara a nosotros, al fin y al cabo era ésa nuestra bandera, o "En el fondo del lago" de Diego Dublé Urrutia algo más tarde, (la recordábams con miguel a fines de octubre donde adriana). No era fácil Castellano ya que el programa siempre parecía comprimirse por falta de tiempo y no teníamos la holgura de los cursos dedicados al francés, o sea había menos cantos, menos cuentos, menos anécdotas, pero eso no impedía que estudiáramos mucho también, gramática, vocabulario, ortografía, en fin también nos exigían mucho. Pero no creo que haya quejas, aprendimos, sin duda, la prueba es que cuando entramos a 1º Humanidades después de pasar por ¡siete años! en que la gran mayoría del tiempo se nos enseñaba en francés no tuvimos mayores problemas, de adaptación sí, qué duda cabe, pero eso fue el cambio de ciclo, pero pasamos, en un verano, a continuar por primera vez nuestros estudios en castellano, con sólo nueve horas semanales de francés.
nota: no hay que olvidar que Música, Dibujo, Gimnasia y Labores /Trabajos manuales fueron impartidos en general en castellano, si mal no recuerdo, a pesar de que todos esos ramos se organizaron así en Humanidades.
nota: no hay que olvidar que Música, Dibujo, Gimnasia y Labores /Trabajos manuales fueron impartidos en general en castellano, si mal no recuerdo, a pesar de que todos esos ramos se organizaron así en Humanidades.
martes, 17 de febrero de 2009
En esta primavera apenas tibia...
Noviembre, en esta primavera apenas tibia de Concepción, en la llamada entonces "Alameda" los niños del colegio: "Charles de Gaulle", una vez más en este día 11 se encuentran formados en el más absoluto silencio, al frente, en el monumento, se turnan voces roncas, una que va leyendo un nombre y otra que contesta: "Mort pour la France". Nunca , en todo el año, suenan tan profundas nuestras voces infantiles al cantar la Marseillaise, nunca nos sentimos tan partes de algo que no logramos entender a cabalidad, algo que se nos hace concreto al ver a nuestros maestros franceses intentando ellos también permanecer íntegros, pero sus barbillas tiemblan, de sus ojos enrojecidos caen algunas lágrimas. Entre las ramas majestuosas de los enormes árboles que rodean el lugar el sol tímido como nuestras miradas se desliza hasta nosotros, pero hace frío, mucho frío...
Se nos venía encima cada año esta escena y por más que íbamos creciendo la necesidad de abrigarnos el alma no mejoraba, quizás se iba haciendo más intensa. Ese año 1959 llegamos a la Alameda, aún tan niños, con algo nuevo en nuestro "absoluto silencio", esta vez, nuestra profesora era una persona agredida directamente por aquello que veníamos estudiando, parecía que desde siempre, no sólo en historia, geografía, literatura, en todo, en las canciones, los juegos, las anécdotas. No olvidemos que ¡la Segunda Guerra había terminado apenas catorce años antes, y nosotros teníamos diez!. Pero ahora no había ya que imaginar cómo sería en carne y hueso un sobreviviente de alguna de las dos grandes guerras. Ella, Mme Horreaux, era esa persona. Tenía un número indeleble en su brazo que, en días de más calor podíamos ver en su piel muy blanca. Enérgica, agitando al hablar su pelo rubio cobrizo, con voz de fumadora y una mirada que siempre parecía darse cuenta de todo, nos hizo sentir desde el primer día que todo se había tornado muy serio, demasiado para nuestros cortos años. Severa pero justa, cumplía seriamente sus compromisos con nosotros, aprendimos, los más de 35 niños que llegamos a su curso ese marzo que los actos tendrían siempre una consecuencia, buena o mala, dependiendo de nosotros, no de ella. ¡Qué esfuerzo nos significó adaptarnos a su sistema!, pero no cabe duda de que funcionaba en general, y, poco a poco fuimos ganándonos un espacio en su herido corazón, probablemente este país que estaba tan lejos de su Francia acongojada logró, en esa nueva vida, "petit à petit" devolverle la sonrisa, y nosotros, con ella entramos a un mundo en que el trabajo, la exigencia, la excelencia, sólo con refuerzos discretos, pasó a ser "nuestro problema", "ce qu´il fallait faire", sin más explicación. Aprendimos lo que era el respeto "a secas", a conocernos, a querernos, educadora y discípulos, de una manera nueva, más distante pero sabiendo siempre cuáles eran las reglas del juego, qué se podía esperar...
Lo anterior es quizás un antecedente importante en lo que sucedió el año siguiente, ya más afiatado el numeroso curso, es a Mme. Horreaux misma a quién haya quizás que agradecer en buena parte lo permeables que llegamos ese increíble año 1960 que, además de la violencia sísmica, nos enfrentaría a un educador que se supo ganar con ternura a cada uno de estos mismos anciens élèves que estamos aquí hoy...
Se nos venía encima cada año esta escena y por más que íbamos creciendo la necesidad de abrigarnos el alma no mejoraba, quizás se iba haciendo más intensa. Ese año 1959 llegamos a la Alameda, aún tan niños, con algo nuevo en nuestro "absoluto silencio", esta vez, nuestra profesora era una persona agredida directamente por aquello que veníamos estudiando, parecía que desde siempre, no sólo en historia, geografía, literatura, en todo, en las canciones, los juegos, las anécdotas. No olvidemos que ¡la Segunda Guerra había terminado apenas catorce años antes, y nosotros teníamos diez!. Pero ahora no había ya que imaginar cómo sería en carne y hueso un sobreviviente de alguna de las dos grandes guerras. Ella, Mme Horreaux, era esa persona. Tenía un número indeleble en su brazo que, en días de más calor podíamos ver en su piel muy blanca. Enérgica, agitando al hablar su pelo rubio cobrizo, con voz de fumadora y una mirada que siempre parecía darse cuenta de todo, nos hizo sentir desde el primer día que todo se había tornado muy serio, demasiado para nuestros cortos años. Severa pero justa, cumplía seriamente sus compromisos con nosotros, aprendimos, los más de 35 niños que llegamos a su curso ese marzo que los actos tendrían siempre una consecuencia, buena o mala, dependiendo de nosotros, no de ella. ¡Qué esfuerzo nos significó adaptarnos a su sistema!, pero no cabe duda de que funcionaba en general, y, poco a poco fuimos ganándonos un espacio en su herido corazón, probablemente este país que estaba tan lejos de su Francia acongojada logró, en esa nueva vida, "petit à petit" devolverle la sonrisa, y nosotros, con ella entramos a un mundo en que el trabajo, la exigencia, la excelencia, sólo con refuerzos discretos, pasó a ser "nuestro problema", "ce qu´il fallait faire", sin más explicación. Aprendimos lo que era el respeto "a secas", a conocernos, a querernos, educadora y discípulos, de una manera nueva, más distante pero sabiendo siempre cuáles eran las reglas del juego, qué se podía esperar...
Lo anterior es quizás un antecedente importante en lo que sucedió el año siguiente, ya más afiatado el numeroso curso, es a Mme. Horreaux misma a quién haya quizás que agradecer en buena parte lo permeables que llegamos ese increíble año 1960 que, además de la violencia sísmica, nos enfrentaría a un educador que se supo ganar con ternura a cada uno de estos mismos anciens élèves que estamos aquí hoy...
domingo, 15 de febrero de 2009
la premiére préparatoire (A ou B) 1956
sábado, 14 de febrero de 2009
jueves, 12 de febrero de 2009
Queridos amig@s:
Les envío la carta de M Gaillard que con mucho gusto quiere participar en nuestro Blog.
Me escribió:
Beatriz m´a énvoyé la page 6 de Sur du 25.01. On y décrit, comme future zone touristique la vallée du Quenco que nous avons connue presque inhabitée. François Esquerré y habitait la dernièr maison digne de ce nom.
Cela m´a donné envie d´écrire avec mon castillan approximatif le récit abrégé de moments inoubliables. Je crains en effet que deux pages de français soient un peu difficiles pour certains d´entre vous. Je donne assez de précisions pour que vos ordinateurs vous permettent d´explorer la région et retrouver la maison des Esquerré près du torrent- un pont coupé juste au-dessus. La route doit être très visible sur la rive gauche, donc à droite.
Más abajo va la carta "escaneada"(con un doble click sobre ella se puede leer)
Les envío la carta de M Gaillard que con mucho gusto quiere participar en nuestro Blog.
Me escribió:
Beatriz m´a énvoyé la page 6 de Sur du 25.01. On y décrit, comme future zone touristique la vallée du Quenco que nous avons connue presque inhabitée. François Esquerré y habitait la dernièr maison digne de ce nom.
Cela m´a donné envie d´écrire avec mon castillan approximatif le récit abrégé de moments inoubliables. Je crains en effet que deux pages de français soient un peu difficiles pour certains d´entre vous. Je donne assez de précisions pour que vos ordinateurs vous permettent d´explorer la région et retrouver la maison des Esquerré près du torrent- un pont coupé juste au-dessus. La route doit être très visible sur la rive gauche, donc à droite.
Más abajo va la carta "escaneada"(con un doble click sobre ella se puede leer)
domingo, 8 de febrero de 2009
"el vuelo del blog..."
Amigos, este nuevo lugar de reencuentro ha ido "tomando el vuelo" necesario como para que pueda, me parece, seguir volando sòlo, sin depender de nadie. Esto es ahora fundamental, dado que muchos de nosotros estamos en el hemisferio sur, en pleno verano, y, a veces, con acceso restringido a internet., pero varios otros compañeros que viven en el hemisferio norte podràn quizàs seguir escribiendo, (¡como veo que està sucediendo!), de manera que nuestro blog no se aletargue. Si eso no ocurriò en enero con el calor intenso que hubo en varios lugares de Chile no tondrìa por què ocurrir estos dìas de febrero que se espera menos caluroso.
Lily-idilia, quièn ha vivido afuera toda su etapa adulta volviò a ver a ver a varios(as) de nuestros compañeros(as) con quienes no se habìa encontrado desde los 17 años al egresar del colegio, esa noche unos dìas Fue, como contò en un "comentario", algo maravilloso, un gran abrazo fraterno y solidario en medio de lo àspero que se torna a veces el camino, de esos que dan fuerza para seguir adelante y hacen sentir que en algùn lugar estàn tus "pares", los que te conocen de chico, quienes te quieren, con los que no tienes que hacer mayores esfuerzos, quienes te quieren tal como eres, con la edad que tienes hoy, quienes han ido cambiando como tù, perdiendo pero ganando tambièn, acercàndose a ese colegial que era, al que los demàs conocieron, y todo esto, entre otras cosas,me hace, a mì como a varios otros, sentirme muy contenta, sentirme "como en casa" en esta nueva morada-blog...
Lily-idilia, quièn ha vivido afuera toda su etapa adulta volviò a ver a ver a varios(as) de nuestros compañeros(as) con quienes no se habìa encontrado desde los 17 años al egresar del colegio, esa noche unos dìas Fue, como contò en un "comentario", algo maravilloso, un gran abrazo fraterno y solidario en medio de lo àspero que se torna a veces el camino, de esos que dan fuerza para seguir adelante y hacen sentir que en algùn lugar estàn tus "pares", los que te conocen de chico, quienes te quieren, con los que no tienes que hacer mayores esfuerzos, quienes te quieren tal como eres, con la edad que tienes hoy, quienes han ido cambiando como tù, perdiendo pero ganando tambièn, acercàndose a ese colegial que era, al que los demàs conocieron, y todo esto, entre otras cosas,me hace, a mì como a varios otros, sentirme muy contenta, sentirme "como en casa" en esta nueva morada-blog...
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