
Pareciera que hasta aquí nos llegan los recortes de fotos de aquellos lejanos primeros años, de los que "estamos activos" en este reencuentro66, siendo todos: "...petits collégiens/qui travaillent toujours bien/ du plus p´tit jusqu´au plus grand/ nous avons de l´avant/ taï, dolé-olé-olé-olé-olé, ah- ah,/ taï-dolé-olé-olé-olé-olé, ah-ah..."
Lo maravilloso es que hemos conservado rasgos de la esencia que conlleva la infancia, porque nadie tiene en esta especial galería de fotos más de 7 u 8 años, los que llegaron más tarde se sumaron a este grupo que estaba juntando recuerdos, ¡y nosotros mismos, no lo sabíamos!. Estos trazos de memoria conectados con el alma de aquellos niños contenían la simiente de un mundo que hemos estado cuidando delicadamente, todo un universo en que han eclosionado sensaciones intactas frente al estímulo de unas palabras que alguien escribió por aquí, o de una foto que hemos visto colgada en estas paredes firmes pero resistentes de nuestro principal lugar de encuentro junto a los cuadros de adriana que siempre anda por ahí, inspirando, acogiendo a los que llegan por primera vez o se han alejado y vuelven a dar una vuelta y ver qué "se dice, se hace, ha pasado con nosotros". Así nos hemos enterado de situaciones muy tristes que han vivido en estos meses algunos compañeros. Esta morada de todos no se ha enfriado en estos días en que por fin llegó el otoño...¿Y cómo podría si la temperamos con palabras, con recuerdos, con imágenes en que siempre se siente el cariño del que está detrás? La naturaleza en que nos movemos ahora es "inmaterial" y por eso quizás no pueden haber roces, ni siquiera malentendidos, todo fluye...Lo único que necesitamos es saber que estamos por ahí... Ya nos hemos ido habituando, fuera de esta instancia, a la comunicación de varias otras formas: hablamos, nos escribimos, nos tomamos muchos tés y cafés, nos acompañamos, pero aquí, en el lugar más accesible, que no tiene horarios ni fechas, nos vamos turnando, lo hemos comentado ya, pareciera que de alguna manera si alguien está más ocupado, o con menos fuerza o ánimo y no escribe o no publica siempre aparece otro que toma "la pluma o el pincel" y entrega frases, siempre amables que todos necesitamos oír, o alguien entrega "imágenes" o comentarios novedosos que a todos nos hace bien observar...y entonces se produce nuevamente el fenómeno que quedó grabado en los genes de ese afecto genuino que nos une y nos volvemos a entusiasmar, nos volvemos a encontrar...











